Skip to Main Content

++

INTRODUCTIÓN

++

Los síntomas musculoesqueléticos generan más de 315 millones de consultas ambulatorias por año y casi 20% de las consultas ambulatorias en Estados Unidos. Los Centers for Disease Control and Prevention calculan que 22% (46 millones) de la población estadounidense padece de artritis diagnosticada por un médico y 19 millones sufren limitación funcional considerable. Mientras muchos de éstos podrían ser problemas autolimitados que necesitan valoración mínima y tratamiento sintomático, las presentaciones musculoesqueléticas específicas pronostican la presencia de otra enfermedad más grave que necesita una valoración más detallada y una serie de análisis de laboratorio para confirmar el diagnóstico. El objetivo de la valoración musculoesquelética es formular un diagnóstico diferencial para establecer el diagnóstico preciso y tratamiento oportuno, evitando los estudios excesivos y el tratamiento innecesario (cuadro 331-1). Existen varios trastornos urgentes que se deben diagnosticar con rapidez a fin de evitar secuelas importantes o la muerte. Estos diagnósticos de “alarma” son artritis séptica, artritis aguda inducida por cristales (p. ej., gota) y fracturas. Todas ellas se deben sospechar si existen molestias monoarticulares o focales de comienzo agudo (véase más adelante en este capítulo).

++
Table Graphic Jump Location
CUADRO 331-1Valoración de pacientes con síntomas musculoesqueléticos
++

Los pacientes con molestias musculoesqueléticas deben valorarse mediante historia clínica completa, exploración física musculoesquelética exhaustiva y en los casos adecuados, estudios de laboratorio. Es importante establecer en la primera consulta si la molestia musculoesquelética indica un problema grave (artritis séptica, gota o fractura). Durante la valoración se establece si la molestia es 1) de origen articular o no articular, 2) de naturaleza inflamatoria o no inflamatoria, 3) de duración aguda o crónica y 4) de distribución circunscrita (monoarticular) o diseminada (poliarticular).

++

Con esa estrategia y conociendo la fisiopatología, es posible clasificar la molestia musculoesquelética (p. ej., monoartritis inflamatoria aguda o no inflamatoria crónica o dolor diseminado no articular, no inflamatorio y crónico) para reducir las posibilidades diagnósticas. En la mayoría de los casos es posible establecer un diagnóstico. Sin embargo, algunos pacientes no encajan inmediatamente en una categoría diagnóstica concreta. Muchos trastornos musculoesqueléticos se parecen entre sí y algunos tardan semanas o meses en evolucionar hacia una entidad diagnóstica fácilmente identificable. Esta consideración debe moderar el deseo de establecer un diagnóstico definitivo en la primera consulta.

++

LOCALIZACIÓN PRIMARIA ARTICULAR EN COMPARACIÓN CON NO ARTICULAR

++

La valoración musculoesquelética debe discriminar la localización anatómica donde se originan las ...

Pop-up div Successfully Displayed

This div only appears when the trigger link is hovered over. Otherwise it is hidden from view.