Skip to Main Content

+

SÍNDROMES CORONARIOS AGUDOS SIN ELEVACIÓN DEL SEGMENTO ST (NSTE-ACS)

+

La arteriopatía coronaria aterosclerótica es una enfermedad crónica, y los cambios fisiopatológicos que se producen en la pared vascular de los pacientes comienzan entre los 20 y los 30 años de edad, para continuar a lo largo varias décadas antes de manifestarse. Las alteraciones inflamatorias crónicas de las capas íntima y media del vaso parecen no limitarse a una única localización, sino que más bien se distribuyen de forma difusa por todo el árbol arterial coronario (Hansson, 2005). La aparición brusca de dolor torácico isquémico en reposo o con el ejercicio mínimo que caracteriza al síndrome coronario agudo (ACS, del inglés acute coronary syndrome) se debe a los cambios bruscos del flujo que se producen como consecuencia de la formación intracoronaria de trombos sobre una lesión aterosclerótica en la pared del vaso. Un 55-60%, aproximadamente, de los síndromes coronarios agudos están producidos por la rotura de una placa vulnerable o un fibroateroma de cubierta fina, el 30-35% están producidos por la erosión de una placa o la denudacion del endotelio, y el 2-7% están producidos por nódulos calcificados (Virmani et al., 2000). Es importante destacar que la mayoría de los episodios de ACS se producen en la localización de una lesión aterosclerótica que no limitaba el flujo antes de su rotura o erosión. Además, los estudios histopatológicos han demostrado que en el momento de un ACS, se encuentra rotura de más de una placa en el sistema coronario, lo que demuestra la naturaleza difusa de la enfermedad aterosclerótica y sus complicaciones trombóticas (Goldstein et al., 2000).

+

La aparición de un trombo oclusivo y el cese total del flujo coronario determinan la aparición de una isquemia miocárdica transmural aguda y la elevación del segmento ST en el ECG. Estudios recientes han demostrado que la reperfusión mecánica inmediata mediante una intervención coronaria percutánea  (PCI, del inglés percutaneous coronary intervention) en el plazo de 90 minutos, en manos expertas y en centros con un gran volumen de intervenciones, constituye el tratamiento de elección, pues consigue una reducción significativa de la tasa de mortalidad y de infarto recurrente (Keeley et al., 2000). Por el contrario, en los pacientes con nSTE-ACS (ACS sin elevación del ST) (con la excepción de los infartos transmurales posteriores aislados), a pesar de la rotura de la placa y de la trombosis intracoronaria, el vaso suele estar permeable, aunque con disminución del flujo y cambios dinámicos secundarios en el diámetro del vaso. En este último grupo de pacientes, se ha debatido en los últimos 15 años el uso de un tratamiento cruento estándar inmediato frente al abordaje precoz, así como su posible utilidad clínica. En pacientes con nSTE-ACS,  las directrices estadounidenses y europeas actuales recomiendan el tratamiento cruento estándar en presencia de factores de alto riesgo, como edad avanzada, diabetes mellitus, aumento de la troponina cardíaca, inestabilidad hemodinámica o arrítmica progresivas, angina postinfarto precoz y angina rebelde al tratamiento médico (Antman et al., 2004; Braunwald et al., 2002; Bertrand ...

Pop-up div Successfully Displayed

This div only appears when the trigger link is hovered over. Otherwise it is hidden from view.