Skip to Main Content

+

Tras la administración de vacunas en la infancia, se suelen prescribir antipiréticos para prevenir la fiebre y otros efectos vacunales adversos, especialmente en niños con el antecedente de convulsiones febriles. Sin embargo, la fiebre relacionada con las vacunas se asocia a un aumento de la actividad de las células T, un aumento del reconocimiento de antígenos y respuestas inmunitarias de posible importancia. Prymula et al. (2009) evaluaron el impacto del paracetamol profiláctico, administrado en las primeras 24 horas después de la vacunación, sobre las reacciones febriles y las respuestas inmunitarias.

+

En la República Checa, en 2006-2008, se llevaron a cabo dos estudios consecutivos de fase 3, comparativos, aleatorizados y abiertos en niños sanos. El primer estudio se realizó durante la vacunación primaria con vacuna antineumocócica decavalente no tipificable conjugada con proteína D de Haemophilus influenzae (PHiD-CV), vacuna hexavalente antidifteria+tétanos+tres componentes de pertussis acelular-hepatitis B-poliovirus inactivados 1, 2 y 3- H. influenzae de tipo b (DTPa-HBV-IPV/Hib), y vacuna oral contra el rotavirus humano. El segundo estudio se llevó a cabo durante la vacunación de recuerdo con PHiD-CV más DTPa-HBV-IPV/Hib. Se asignó aleatoriamente a los niños para que recibieran tres dosis de paracetamol profiláctico cada 6–8 h durante las primeras 24 h después de la vacunación (administrando la primera dosis inmediatamente) o para que no recibieran profilaxis alguna con paracetamol. El objetivo primario era reducir la incidencia de fiebre ≥ 38°C. El objetivo secundario era evaluar la inmunogenicidad de la vacuna en los dos grupos.

+

La fiebre > 39.5 °C fue infrecuente en todos los grupos; se presentó tras la vacunación primaria en 1 de 226 pacientes del grupo de profilaxis frente a 3 de 233 pacientes en el grupo control; y tras la vacunación de recuerdo en 3 de 178 niños tratados frente a 2 de 172 niños no tratados. La fiebre ≥ 38 °C se redujo en un 40–50% durante la administración de paracetamol, pero el efecto sólo duró hasta que se suspendió el tratamiento. Con profilaxis, el 42% (primaria) y el 36% (recuerdo) de los niños tuvieron fiebre ≥ 38 °C; las cifras correspondientes en niños que no recibieron profilaxis fueron 66% (primaria) y 58% (recuerdo). Los pacientes que recibieron paracetamol después de la vacunación primaria presentaron una reducción de la media geométrica de las concentraciones de anticuerpos contra los 10 serotipos de neumococo, H. influenzae de tipo b, difteria, tétanos más pertactina y otros componentes de la vacuna; la actividad opsonofagocítica contra neumococos se mostró reducida. Este resultado se observó con paracetamol, hubiera tenido fiebre el paciente o no. El efecto continuó después del recuerdo, sin relación con una nueva administración de paracetamol.

+

Este estudio demuestra que los antipiréticos profilácticos sirven para prevenir las reacciones febriles tras la inmunización. Sin embargo, el paracetamol debilita la respuesta inmunitaria a las vacunas. A falta de más investigaciones, parece prudente evitar la prescripción rutinaria de tratamiento antipirético a niños sanos que reciben las vacunas adecuadas, a menos que se presente una reacción grave.

Prymula R et ...

Pop-up div Successfully Displayed

This div only appears when the trigger link is hovered over. Otherwise it is hidden from view.