Skip to Main Content

+

Alrededor del 15% de los ictus isquémicos se atribuyen a émbolos en un contexto de fibrilación auricular; sin embargo, una parte del casi 25% de ictus adicionales en los que no se puede identificar una causa también pueden ser debidos a una fibrilación auricular no detectada. Muchos pacientes con fibrilación auricular no presentan ningún síntoma durante periodos breves o incluso prolongados de la arritmia, lo que dificulta la detección del riesgo de ictus. Healy et al. (2012) se propusieron determinar la prevalencia y las consecuencias de la fibrilación auricular subclínica.

+

Se incluyó a pacientes de 65 años, o mayores, con antecedentes de hipertensión e implantación de marcapasos en las 8 semanas previas. Se excluyó a los pacientes con antecedentes de fibrilación auricular o aleteo auricular y a los que necesitaran anticoagulación inicialmente. La interrogación de esos marcapasos en un marco temporal de 3 meses detectó todos los episodios de arritmias auriculares subclínicas, definidas como una frecuencia auricular mayor de 190 latidos/minuto durante más de 6 minutos. Posteriormente, se siguió a los pacientes durante una media de 2.5 años en busca de la aparición de ictus o embolia sistémica.

+

Se incluyó a 2451 pacientes durante 5 años. En el periodo de monitorización inicial de 3 meses, 261 pacientes (10.1%) experimentaron al menos 1 episodio de taquiarritmia auricular subclínica; otros 7 pacientes presentaron síntomas durante su taquiarritmia auricular. La mediana del número de episodios en los que padecieron taquiarritmia auricular fue 2, con un intervalo intercuartil (IQR) de 1–3 y una mediana de tiempo hasta la detección de 35 días (IQR, 11–66).

+

En la ampliación del periodo de seguimiento, se sometió a anticoagulación a 194 de los pacientes por diversos motivos, incluyendo a 47 de los que habían presentado taquiarritmia auricular durante el periodo inicial de 3 meses. Durante este seguimiento ampliado, otros 633 pacientes más (24.5%) experimentaron taquiarritmia auricular. En comparación con los que no habían presentado taquiarritmia auricular subclínica durante el periodo inicial de 3 meses, se observó que los pacientes con taquiarritmia identificada tuvieron un riesgo significativamente elevado de ictus o embolia sistémica durante el seguimiento ampliado (cociente de riesgo, 2.49; intervalo de confianza al 95%, 1.28–4.85; p = .007), una relación que no cambió tras ajustar teniendo en cuenta otros factores de riesgo de ictus presentes inicialmente. Al comparar los episodios que duraron más de 6 minutos con los que duraron al menos 6 o 24 horas, se encontró poca diferencia. Ninguno de los pacientes con un criterio de valoración primario había padecido fibrilación auricular clínica durante los 3 meses iniciales. Un elemento separado del estudio que asignó aleatoriamente a pacientes para someterse a sobreestimulación auricular continua (marcapasos) no incidió sobre la aparición de fibrilación auricular.

+

Estamos ante un estudio sumamente importante para los pacientes con riesgo de ictus y sus médicos. A diferencia de la mayoría de los factores de riesgo de ictus, la fibrilación auricular se suele tratar con anticoagulación; por lo tanto, es importante la identificación de esta arritmia porque tiene una repercusión ...

Pop-up div Successfully Displayed

This div only appears when the trigger link is hovered over. Otherwise it is hidden from view.