Skip to Main Content

+

+

A pesar de los inmensos esfuerzos de salud pública realizados en Estados Unidos para reducir el consumo de cigarrillos, las cifras siguen siendo sorprendentemente elevadas para gestantes en países con alta renta per capita (hasta 12–22% de las embarazadas). Se sabe que fumar durante el embarazo aumenta el riesgo de desenlaces adversos. Por consiguiente, este hábito representa un importante factor de riesgo modificable en embarazadas y, hasta el momento, se ha observado que el asesoramiento conductual mejora en cierto grado las tasas de suspensión del tabaco (6–10%). La preocupación sobre posibles efectos teratógenos de otros métodos auxiliares para ayudar a dejar de fumar (como la vareniclina o el bupropion) han impedido su uso en el embarazo. La sustitución con nicotina ha demostrado tener cierto éxito en fumadoras no embarazadas y su seguridad durante la gestación es dudosa.

+

Coleman et al. (2012) se propusieron estudiar la eficacia y la seguridad de la sustitución con nicotina respecto al placebo en fumadoras gestantes. En un estudio multicéntrico llevado a cabo en Inglaterra, 1050 fumadoras embarazadas (datia de 12–24 semanas, 5 o más cigarrillos al día) recibieron asesoramiento conductual y fueron distribuidas de manera aleatoria para recibir ocho semanas de tratamiento con parches de nicotina o placebo, siendo el criterio primario de valoración la abstinencia del hábito hasta el momento del parto. Aunque la tasa de interrupción del tabaco fue mayor al mes en el grupo de tratamiento con nicotina, en el momento del parto no se registraron diferencias significativas entre el grupo tratado con nicotina (9.4%) y el de placebo (7.6%). Además, tampoco se observaron diferencias significativas de desenlaces adversos del embarazo entre los dos grupos.

+

Una importante limitación del estudio fue el escaso cumplimiento, tanto en el grupo de tratamiento con nicotina como en el de placebo, que impidió una completa evaluación de la seguridad de la sustitución con nicotina en el embarazo. Sin embargo, esta tasa de cumplimiento y la variabilidad en las tasas de interrupción del hábito durante el embarazo concuerdan con otras publicaciones. Aunque la baja adherencia en este y otros estudios impide sacar conclusiones definitivas, los hallazgos de este gran estudio no respaldan la sustitución con nicotina para que las embarazadas dejen de fumar, especialmente a falta de datos definitivos de seguridad. Por lo tanto, hasta disponerse de más datos, el asesoramiento conductual debe seguir siendo la base de la intervención en gestantes para que dejen de fumar.

Coleman T et al. A randomized trial of nicotine-replacement therapy patches in pregnancy. N Engl J Med 2012;366:808.

Pop-up div Successfully Displayed

This div only appears when the trigger link is hovered over. Otherwise it is hidden from view.