Skip to Main Content

+

+

La hepatopatía grasa no alcohólica es la causa más común de elevación de los niveles séricos de transaminasas en Estados Unidos. Se ha calculado que unos 80 millones de estadounidenses la padecen, y cabe esperar que aumente su prevalencia con la epidemia de obesidad en continuo avance. La esteatohepatitis no alcohólica, que es la forma progresiva de la hepatopatía grasa, se asocia típicamente a inflamación y lesión celular además de esteatosis, con o sin fibrosis perisinusoidal y conservación de la histología hepática. La biopsia es la técnica de referencia para el diagnóstico de hepatopatía grasa, así como para confirmarla presencia de esteatohepatitis; sin embargo, es un procedimiento cruento y, por lo tanto, no es aceptada de forma sistemática por médicos y pacientes debido a su posible riesgo. No resulta práctico someter a todos los pacientes a una biopsia hepática para su evaluación y por ello se necesitan biomarcadores no invasivos.

+

Recientemente, Noureddin et al. (2013) han descrito una innovadora aplicación de un biomarcador emergente a partir de la aplicación de la resonancia magnética (MRI), la llamada fracción grasa en densidad protónica (PDFF, del inglés proton density fat-fraction) para cuantificar la grasa hepática en pacientes con NASH. Incluyeron a 50 pacientes con esteatohepatitis confirmada por biopsia en un estudio aleatorizado comparativo, con placebo y doble enmascaramiento. Se les distribuyó de manera aleatoria para que recibieran placebo o colesevelam, un fármaco que reduce los niveles elevados de colesterol LDL y mejora el control de la glucemia en adultos con diabetes de tipo II. Se realizaron comparaciones transversales de la PDFF obtenida por MRI, la PDFF obtenida por espectroscopia de MR (MRS) y la biopsia hepática no dirigida, al inicio del estudio y tras 24 semanas de tratamiento.

+

Se demostró una excelente concordancia y correlación entre MRI y MRS y también se demostró una excelente correlación entre MRI y MRS y el grado histológico de esteatosis. Es especialmente digno de atención el hecho de que los autores determinaran que la sensibilidad de los cambios longitudinales de la PDFF obtenida por MRI fue mayor que la de la biopsia para la detección de alteraciones de la grasa hepática, y que estas fueran paralelas a las variaciones del peso corporal y de las transaminasas entre el inicio y la semana 24.

+

Tan fascinantes resultados demuestran la utilidad de los métodos cuantitativos asociados a MRI en el seguimiento médico con un novedoso e incruento biomarcador de esteatosis hepática basado en imágenes. En su comentario a este trabajo, el Dr. Scott Reeder (2013) indicaba que «la inminente disponibilidad generalizada de métodos de MRI para medir la PDFF en la clínica jugará, sin duda, un importante papel en el estudio y el abordaje diagnosticoterapéutico de los pacientes con hepatopatía difusa».

Noureddin M et al. Utility of magnetic resonance imaging versus histology for quantifying changes in liver fat in nonalcoholic fatty liver disease trials. Hepatology 2013;58:1930.   [PubMed: 23696515]
Reeder SB. Emerging quantitative magnetic resonance imaging biomarkers of ...

Pop-up div Successfully Displayed

This div only appears when the trigger link is hovered over. Otherwise it is hidden from view.